Las cifras de 2024 son muy similares a las del año anterior
Los benidormenses depositan casi 7.000 kilos de envases vacíos o con restos de medicamentos en los puntos SIGRE de las farmacias

A nivel nacional, el tratamiento de estos residuos evita la emisión de 1.400 toneladas de CO2
Durante el año 2024, los benidormenses depositaron casi 7.000 kilos de envases vacíos o con restos de medicamentos en los puntos SIGRE instalados en las oficinas de farmacia de la ciudad. Así se desprende de los datos trasladados por la Concejalía de Medio Ambiente y aportados por SIGRE, entidad encargada de garantizar la correcta gestión medioambiental de los envases y restos de medicamentos que se generan en los hogares.
La edil de Medio Ambiente, Mónica Gómez, ha explicado que “en total se recogieron 6.988 kilos en las 41 farmacias de Benidorm que colaboran con el proyecto, lo que supone una cifra muy similar a la del año anterior, con un ligero aumento del 0,5%”.
Gómez ha indicado que “aunque en nuestro ecoparque y ecoparque móvil también se recoge este tipo de residuos el porcentaje es testimonial, ya que son las farmacias las principales receptoras de los envases de medicamentos, que una vez en manos de SIGRE son tratados para minimizar el impacto en el entorno”. Así, a nivel nacional este sistema evita la emisión de 1.400 toneladas anuales de CO2 a la atmósfera, y garantiza el control farmacéutico y la trazabilidad de estos residuos.
Concretamente, según explican desde SIGRE, los envases vacíos o con restos de medicamentos son recogidos y trasladados hasta una planta ubicada en Tudela de Duero (Valladolid), una instalación pionera en el tratamiento de este tipo de residuos.
Una vez allí, los residuos pasan por diferentes fases para separar los envases y los restos de medicamentos que contienen. Por un lado, los materiales de los envases de los medicamentos -cartón, vidrio, plásticos, aluminio, etc.- se someten a diferentes tratamientos para poder ser reciclados posteriormente. Casi el 70% de estos envases son reciclados.
Por otro, se aprovecha el poder calorífico presente en los restos de medicamentos y aquellos envases que no pueden ser reciclados para emplearlos como fuente de energía en instalaciones industriales, evitándose así el consumo de combustibles fósiles. Siguiendo la normativa, todos los restos de medicamentos son destruidos por el riesgo sanitario que supone su reutilización.
Tanto la concejal de Medio Ambiente como la edil de Sanidad, Ana Pellicer, han reconocido “el compromiso y concienciación de la ciudadanía acerca de la conveniencia de depositar este tipo de residuo en los puntos SIGRE habilitados al efecto en las oficinas de farmacia o en el ecoparque para asegurar su correcto tratamiento ambiental y garantizar que no se de un mal uso a los medicamentos”.