Benidorm reclama al Gobierno que la Policía Local pueda patrullar de paisano para ser aún más efectiva frente a la venta en las playas
La presión policial ha permitido imponer más de 1.000 sanciones por la venta de bebidas y servicios de masajes en los arenales en lo que va de año
El edil de Seguridad Ciudadana asegura que “la negativa del Gobierno a dispensar de la uniformidad a los agentes limita las operaciones contra estas actividades no autorizadas”
El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Benidorm, Jesús Carrobles, ha reclamado a la Subdelegación del Gobierno en Alicante que la Policía Local pueda patrullar de paisano puntualmente para ser aún más efectiva en determinados operativos, como los que se desarrollan en las playas contra la venta ambulante. Carrobles ha reiterado esta petición tras hacer balance de las actuaciones llevadas a cabo por la Policía Local en lo que va de año contra la venta no autorizada de bebidas y servicios de masajes u otras actividades no permitidas en las playas.
El responsable de Seguridad Ciudadana ha destacado “la máxima implicación y compromiso que la Policía Local viene demostrando en relación a la lucha contra la venta ambulante y de servicios no autorizados en las playas, especialmente durante el verano, contando de hecho con una sección específica y con un horario adaptado a los momentos de mayor afluencia de usuarios en los arenales”.
Tanto es así que en lo que va de 2026, la Policía Local ha impuesto 964 denuncias por venta de bebidas y otros productos en las playas -un 7,6% más que el año anterior- y 86 por ofrecer servicios de masajes u otras actividades económicas -un descenso del 60% respecto a 2025-. Además, y tal y como revelan las cifras, “la presión ejercida por la Policía Local durante el mes de julio ha reducido considerablemente la incidencia de la venta ambulante de bebidas en agosto, minorándose prácticamente a la mitad al pasar de 420 a 237 denuncias”. Y lo mismo ha ocurrido con los masajes u otras actividades económicas, donde se ha pasado de las 28 denuncias de julio a las 9 de agosto.
Según los datos aportados por el edil, las denuncias por venta de bebidas y otros productos en las playas alcanzan los 289.200 euros, mientras que las impuestas por masajes y otras actividades se traducen en 25.800 euros. No obstante, gran parte de las denuncias no se pueden cobrar porque los infractores se declaran insolventes.
Carrobles ha insistido en que “es indispensable poder disponer de los medios y condiciones operativas que permitan optimizar el servicio y alcanzar mayores niveles de eficacia” para luchar contra estas actividades ilícitas. En este sentido, ha subrayado que “la negativa de la Subdelegación del Gobierno a autorizar esa dispensa de la uniformidad resta efectividad y alcance a los operativos que se despliegan en las playas, puesto que los infractores identifican fácilmente y de lejos a los agentes y, por tanto, es más complicado poder sorprenderles desarrollando la actividad ilícita”.
“Se podría hacer mucho más efectivo el servicio y los operativos si se atendieran las solicitudes reiteradas que dispensen a la Policía Local de tener que llevar uniforme en determinados momentos”, ha concluido.
La sección específica de vigilancia de las playas se mantendrá hasta octubre.