Concejal no Adscrito.- Los concursos y los líos de la jardinería de Benidorm

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Concejal no Adscrito.- Los concursos y los líos de la jardinería de Benidorm
Concejal no Adscrito.- Los concursos y los líos de la jardinería de Benidorm

En octubre de 2013, Natalia Guijarro hacía el ridículo al afirmar que se estaba estudiando la rebaja de un 25 % en el coste de esta concesión. Pero a Natalia Guijarro, la engañaron o nos engañaba. Para entonces, ya habían conseguido un informe que no permitía ni la más mínima rebaja. Ni quitar un euro al casi millón de euros que nos cuesta la jardinería. Curiosamente, después hemos demostrado el sobrecoste de tantas plantas, de tantas macetas y tantas tuberías. La suerte seguía del lado de esta empresa: no se le recortaba ni un solo euro por el Plan de Ajuste y además se le pagaban de más 65.000 euros en 2013 y 60.000 euros en 2014.

Una jardinería donde el Ayuntamiento, además del millón de La Generala, tiene que gastar 340.000 euros más en los sueldos de 9 empleados municipales más.

Dice Agustín Navarro que hay que mejorar el contrato porque se están haciendo cargo del picudo rojo. Sin embargo, el contrato que no se leen o no lo quieren leer lo estipula bien claro: “El Adjudicatario quedará obligado a realizar con sus propios medios los tratamientos necesarios para impedir la iniciación o propagación de cualquier enfermedad o plaga que pudiera aparecer”. Si es su obligación, ¿por qué el Ayuntamiento tiene que favorecer a una empresa privada con el dinero de todos los ciudadanos?.
La jardinería de la Avenida de la Comunidad Europea es otra de las razones para no rebajar el contrato y además para ampliar un nuevo concurso. ¿Qué jardinería hay en esta entrada de Benidorm, que no haya sido plantada por la urbanizadora de la zona industrial y que todavía no ha finalizado su urbanización ni la entregado al Ayuntamiento?. Estas son las excusas para ayudar a una empresa privada con los impuestos de todos. Menos mal que también existen las razones del Interventor, que en octubre pasado rechazó una factura de 50.000 euros por trabajos en esa Avenida.
Pero ahora, en cambio, no se puede rebajar el contrato ni un solo euro. Y las macetas las pagamos cinco veces más de lo que cuestan.

Agustín Navarro y Gema Amor han anunciado un nuevo macro-concurso cuando todavía queda más de un año de contrato y unas elecciones de por medio. Se van a añadir zonas como el Paseo de Poniente, cuyo mantenimiento deja mucho que desear, el desbroce de los caminos rurales, susceptible de subvenciones de medio ambiente y se le añade el mantenimiento del césped del campo de futbol.
Hace unos meses demostré que a Benidorm le costaba mantener el césped del futbol más de 110.000 euros al año, cuando en otros Ayuntamientos la cifra estaba entre 30.000 y 50.000 euros. Para más suerte, el contrato estaba fraccionado en dos para adjudicárselos a la misma empresa. Mi solicitud era tener un solo concurso y con publicidad para unir los dos contratos y rebajar el precio.

Entonces, al concejal de Deportes y Contratación Miguel Llorca le faltaron manos para acusarme de “mentir y confundir a la ciudadanía con datos que no se corresponden a la realidad”. Y seguía este Llorca diciendo que había dos contratos porque “no se pueden juntar en un mismo contrato el mantenimiento del césped y el abonado y cuidado fitosanitario ya que son dos trabajos diferentes”.

¿Quién mentía, Sr. Llorca?. Ahora resulta que se van a prorrogar los contratos, sin mejorar el coste, para que al final se pongan todos en un mismo concurso. Hace tres meses no se podía reunir en un solo contrato y ahora todo en la misma cesta, para una misma empresa.

Y ahora estamos ante el anuncio del nuevo concurso. Un concurso al que se quiere dejar atado y bien atado, como decía el dictador. Un concurso para aumentar el coste de la jardinería en vez de reducirlo, un concurso basado en los líos y las mentiras y un concurso hecho para que alguna empresa amiga se lo adjudique, quizás antes de las elecciones.